¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?

Navegando por LinkedIn, me encontré esta historia que me hizo reflexionar sobre la postura que tomo frente a las adversidades que ocurren día a día y, me di con la grata sorpresa, de reconocer que a veces he actuado como una zanahoria pero que ahora conociéndome mejor a mi misma y mis temores, últimamente asumo las dificultades como un grano de café y espero continuar así. Pues bien, sólo queda entonces que ustedes descubran cómo reaccionan frente a los problemas de la vida y para eso en esta ocasión les comparto el siguiente relato.

“Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y como las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su Padre.

A los veinte minutos el padre apagó el fuego; sacó las zanahorias y las colocó en un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en un plato. Coló el café y lo puso en una taza. Mirando a su hija le dijo:

Querida; ¿Qué ves? Zanahorias, huevos y café; fue su respuesta.

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Al sacarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó: ¿Qué significa esto, Padre?

Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente.

La zanahoria llegó al agua fuerte y dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.

Los granos de café sin embargo eran los únicos que después de estar en agua hirviendo, habían cambiado el agua.

“¿Cuál eres tú?”, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llama a tu puerta”, ¿cómo respondes? “¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?”

Y cómo eres tú: “¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable y posees un espíritu fluido, pero que después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? O ¿eres como un grano de café? El café, cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tu reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.”

¿Cómo manejas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café ?

Beatriz Nieto T.

5 Respuestas a “¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?

  1. Bonita fábula y con un grán mensaje. Solo veo un problema a ser grano de café y es el coste que lleva cambiar el entorno, al fin y al cabo el grano de café cambia el agua pero despuès él se va a la basura inservible…
    Cambiar el entorno no siempre es posible y el estres que puede provocar puede traer problemas aún mayores, hay que adaptarse al entorno, y encontrar tu sitio en su fluir.

  2. Pingback: ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café? « marianopico's Blog·

  3. Fuí huevo, pero no me ayudó, por lo que cambié a grano de café. En general, creo que todas las personas podemos darnos el lujo de vivir las tres experiencias, como zanahora, huevo o cafe, lo importante es no perder la esencia de uno mismo, es necesario conocerse antes de compartir con los demás, es necesario probarse para luchar y arriesgarse, para todo tipo de cosas, es necesario conocerse y respetarse.

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